La deuda del Gobierno Central ascendió a ₡31.300.696 millones, equivalente a US$62.594 millones, al cierre de 2025, según datos oficiales del Ministerio de Hacienda.
La razón deuda/PIB se ubicó en 60,4% en diciembre, lo que representa un aumento de 1,5 puntos porcentuales frente al 58,9% registrado al cierre de 2024. Del total, un 45,5% del PIB corresponde a deuda interna, mientras que el 15,0% se atribuye a deuda externa.
Por cuarto año consecutivo, los ingresos totales superaron los gastos primarios. El resultado consolida la trayectoria fiscal que el Gobierno califica como responsable y consistente.
Los ingresos totales alcanzaron ₡7.470.558 millones, un 14,4% del PIB. El gasto primario fue de ₡6.982.638 millones, equivalente al 13,5% del PIB. La diferencia entre ambos permitió mantener el superávit durante todo el año.
El déficit financiero también mostró una mejora. Pasó de 3,7% del PIB en 2024 a 3,4% en 2025. En términos absolutos, el déficit fue de ₡1.766.928 millones. Esta reducción responde a un crecimiento acumulado de 0,8% en los ingresos y a una caída de 5,0% en el pago de intereses.
El pago de intereses sumó ₡2.254.848 millones, un 4,4% del PIB. Esto representa ₡119.551 millones menos que en 2024. La disminución se explicó por menores pagos tanto en deuda interna como externa.
El ministro de Hacienda, Rudolf Lücke Bolaños, afirmó que la gestión prudente del gasto y el manejo estratégico de la deuda han sido claves. También destacó el fortalecimiento de la administración tributaria y el avance del proyecto Hacienda Digital.
Deuda y estrategia de liquidez
Al cierre de diciembre, la deuda del Gobierno Central ascendió a ₡31.300.696 millones, equivalentes a $62.594 millones. La relación deuda/PIB se ubicó en 60,4%. Esto significó un aumento de 1,5 puntos porcentuales respecto al 58,9% registrado en 2024.
Del total, el 45,5% del PIB corresponde a deuda interna y el 15,0% a deuda externa. Durante diez meses del año, la razón deuda/PIB se mantuvo por debajo del 60%. Solo en noviembre y diciembre superó ese umbral.
Hacienda explicó que el aumento responde a una estrategia para fortalecer la liquidez. En 2025 se captaron 1.000 millones de euros y se realizaron operaciones como canjes y subastas inversas. El objetivo fue reducir riesgos de refinanciamiento y asegurar recursos ante un entorno internacional incierto.
Además, el Banco Central de Costa Rica actualizó el año base de las cuentas nacionales de 2017 a 2022. Esto implicó ajustes en el nivel del PIB nominal. Las variaciones en los indicadores como deuda/PIB responden en parte a ese cambio metodológico.
Confianza de mercados y riesgo país
El Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) reflejó una mejora en la percepción internacional. Al 31 de diciembre de 2025, el EMBI de Costa Rica se ubicó en 141 puntos base.
La cifra fue 189 puntos menor que el EMBI Latinoamérica y 90 puntos inferior al EMBI Global. Para Hacienda, este resultado confirma la confianza de los inversionistas en la sostenibilidad fiscal del país.
El Gobierno sostuvo que continuará con la disciplina fiscal en 2026. La meta es mantener superávits primarios y seguir reduciendo presiones sobre el presupuesto. Según el jerarca, la prioridad será resguardar la liquidez del Estado y optimizar el perfil de la deuda pública.










