La paralización de 24 horas en los servicios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) llegó a su fin este viernes a las 6:00 a. m., dejando tras de sí un severo impacto en la atención médica a nivel nacional. El movimiento de presión fue convocado a raíz de múltiples denuncias por problemas en el pago de salarios, sobrecarga laboral y falta de personal en los centros médicos.
El saldo de la protesta: Pacientes y servicios afectados
El cese de labores generó un efecto en cadena en la programación médica del país. Los reportes oficiales detallan las siguientes afectaciones directas a los asegurados:
- Cancelación masiva de cirugías: Se suspendieron 202 de las 409 cirugías programadas en todo el país, lo que equivale a una paralización del 49% de los procedimientos en sala de operaciones.
- Cierre de clínicas: Un total de 31 EBAIS permanecieron cerrados durante el movimiento, sumado a retrasos y afectaciones en servicios vitales como radiología y áreas de apoyo.
- Situación crítica en pediatría: El Hospital Nacional de Niños operó a una capacidad mínima, logrando habilitar solo cuatro de sus 16 salas quirúrgicas para atender cinco cirugías urgentes (emergencias y oncología). Los 14 procedimientos pediátricos que debieron ser suspendidos serán reprogramados a lo largo del próximo mes.
Participación masiva en los principales hospitales
Según el último corte emitido por la institución, un total de 4.355 funcionarios se sumaron a las protestas durante los primeros turnos del jueves. La adhesión fue particularmente alta en los grandes centros asistenciales de la capital:
- Hospital San Juan de Dios: 752 funcionarios en huelga.
- Hospital Calderón Guardia: 435 trabajadores paralizados.
- Hospital México: 243 empleados unidos al movimiento.
El origen del conflicto: Salarios incompletos y el sistema SIPE
Las organizaciones sindicales argumentan que numerosos trabajadores recibieron pagos parciales o, en los casos más graves, no percibieron su salario durante los meses de julio y agosto. Este desbalance es atribuido a las fallas en la implementación del nuevo Sistema Integrado de Personal (SIPE). Ante esta crisis y las constantes denuncias de falta de plazas, agrupaciones como ANPE solicitaron la intervención urgente del Ministerio de Trabajo.
Por su parte, la CCSS argumenta que la gran mayoría de su fuerza laboral está recibiendo su remuneración en los ciclos ordinarios y que los fallos son casos aislados. Para mitigar la crisis, la institución confirmó que mantiene 483 casos salariales bajo revisión exhaustiva, mientras que en el Calderón Guardia ya se lograron resolver más de 400 expedientes afectados.
Tras el cumplimiento de las 24 horas de protesta, la Dirección Jurídica de la Caja hizo un llamado oficial solicitando el retorno inmediato de todos los huelguistas a sus puestos de trabajo para restablecer la atención normal de los usuarios.
PERIODISTA: JAZMÍN HERNÁNDEZ










