Tras los recientes operativos y allanamientos ejecutados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) contra estructuras dedicadas al huachicol, la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) emitió una severa advertencia a la población sobre los peligros de adquirir combustibles en el mercado informal.
En las intervenciones policiales se han localizado tanquetas, estañones y recipientes clandestinos en pésimas condiciones de salubridad, donde el carburante permanecía contaminado con agua, barro e incluso mezclado con otros derivados del petróleo.
Pérdida de trazabilidad y fallas en motores
Al salir de los canales oficiales de distribución, el producto pierde total trazabilidad sobre su almacenamiento y manipulación. Alex Davis, gerente de Desarrollo de Recope, enfatizó que quien compra combustible robado desconoce las alteraciones del producto, lo que expone los vehículos a averías mecánicas severas.
La alteración de la fórmula original genera severas repercusiones técnicas:
- Pérdida de octanaje: En motores de gasolina, utilizar un producto fuera de norma afecta el desempeño, provoca el “cabeceo” o pistoneo del motor e incrementa las emisiones contaminantes.
- Daños estructurales: Mezclas accidentales o intencionadas de gasolina con diésel pueden ocasionar fallas catastróficas que lleguen a fracturar el bloque del motor.
Mezclas peligrosas con combustible de aviación
Una de las situaciones más críticas detectadas en los hallazgos policiales es la contaminación de diésel con Jet A-1 (combustible para aviones).
Al no ser hidrocarburos intercambiables, la presencia de combustible de aviación en motores diésel degrada las mangueras de los vehículos, provocando fugas de fluido y un elevado riesgo de incendio en la unidad.
Recope recordó que mantiene controles de calidad estrictos en sus planteles oficiales y reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar el robo o la venta ilegal de combustibles a través de la línea confidencial y gratuita 1-0-0-2.










