Una de las estrategias es hacerse pasar por la víctima y contactar a los familiares para hacerlos creer que todo está bien

Los sospechosos de femicidios generalmente buscan ganar tiempo para ocultar la evidencia de sus actos, como contactar a los familiares de la víctima haciéndose pasar por ella para hacerlos creer que todo está bien, tal cual ocurrió con el reciente caso de Julieta Fernández.
Esa fue una de las apreciaciones que compartió la criminóloga Laura González al ser consultada sobre los crueles asesinatos que ha vivido el país en los últimos meses, entre ellos el de Fernández, quien en apariencia fue encontrada sin vida en una finca en Dota.
González comentó que se trata de hechos muy lamentables y desgarradores que generan terror y temor. Destacó que aunque existan algunas similitudes entre un caso y otro, no necesariamente quiere decir que los sospechosos se “copian” entre sí, sino que se trata más de un modus operandi.
“En femicidios anteriores los sospechosos también utilizaron el celular de las víctimas. Es claro que existe un modus operandi de querer ejercer un poder sobre la víctima y querer ganar tiempo a la hora de ocultar la evidencia, que los lleva a realizar este tipo de acciones como comunicarse con los familiares”, explicó.
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