Por: Jazmín Hernández.
América Latina enfrenta un rápido envejecimiento
América Latina atraviesa un proceso acelerado de envejecimiento de su población. Para el año 2030, se proyecta que las personas mayores de 60 años superarán en número a quienes tienen menos de 15 años.
Este cambio demográfico también está acompañado por un aumento de la esperanza de vida, que ha crecido en aproximadamente tres años tanto para hombres como para mujeres.
Envejecimiento aumenta vulnerabilidad ante enfermedades
A medida que más personas alcanzan edades avanzadas, también crece el reto de mantener una población adulta mayor saludable.
Con el paso de los años, el sistema inmunitario pierde parte de su capacidad de respuesta, lo que puede aumentar la vulnerabilidad ante infecciones y enfermedades.
Los adultos mayores pueden presentar una menor respuesta ante algunas vacunas y un mayor nivel de inflamación, factores que pueden favorecer complicaciones relacionadas con enfermedades respiratorias, cáncer y otros padecimientos.
Infecciones respiratorias representan un riesgo
Entre las principales amenazas para esta población se encuentran la influenza, el COVID-19, el virus respiratorio sincitial (VRS) y el neumococo.
Estas infecciones pueden provocar complicaciones como neumonía, dificultades respiratorias y problemas cardíacos, además de aumentar el riesgo de hospitalización y muerte en los casos más graves.
Los especialistas destacan que la vacunación continúa siendo una de las principales herramientas para reducir el riesgo de enfermedades graves. Algunas vacunas requieren dosis de refuerzo con el paso del tiempo para mantener la protección.
Promueven el concepto de “inmunofitness”
Ante el envejecimiento de la población, también toma fuerza el concepto de “inmunofitness”, enfocado en mantener las defensas del organismo en mejores condiciones durante las distintas etapas de la vida.
Entre las recomendaciones se encuentran realizar actividad física, mantener una alimentación saludable, evitar el tabaco y el consumo de alcohol, controlar el estrés y prevenir caídas y lesiones.
El objetivo es que las personas no solo vivan más años, sino que lleguen a la vejez con mayor calidad de vida y menos complicaciones de salud.
Los especialistas también plantean la importancia de fortalecer los servicios de salud y crear entornos que permitan a las personas mayores mantener una vida activa, segura y saludable.
El envejecimiento de la población latinoamericana plantea nuevos desafíos para los sistemas de salud y refuerza la importancia de la prevención desde edades tempranas.










