El diputado Ariel Robles defendió este martes la vía rápida al proyecto de jornadas laborales 4-3 y cuestionó la legalidad del procedimiento utilizado en el Plenario para congelar por dos meses el proceso.
Sostuvo que se están “violentando principios elementales”, en particular el principio de legalidad, al aplicar la costumbre parlamentaria en un tema que según afirmó ya está expresamente regulado en el Reglamento de la Asamblea Legislativa.
Robles señaló que la vía rápida está claramente normada y que no corresponde recurrir a interpretaciones basadas en práctica legislativa cuando existe regulación específica. Aun así, pidió que la decisión se mantenga tal como fue aprobada, al considerar que el eventual vicio en el procedimiento impediría que el proyecto avance en lo que resta del periodo y también en la próxima legislatura.
El legislador celebró que la iniciativa sobre jornadas de 12 horas no haya prosperado tras cuatro años de discusión. Aseguró que distintos sectores, incluida la oposición y la juventud, consideran un triunfo que el plan no lograra convertirse en ley.
Sus declaraciones se dan luego de que el Plenario aprobara una moción para suspender por dos meses la vía rápida del expediente, lo que dejó en pausa la propuesta y abrió un nuevo capítulo en la discusión sobre las jornadas 4-3.
Suspensión vía rápida
La iniciativa fue presentada por la jefa de fracción del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), Pilar Cisneros, y obtuvo 46 votos a favor.
Los cinco legisladores presentes del Frente Amplio votaron en contra, al advertir que la figura utilizada para suspender el trámite no está contemplada en el Reglamento de la Asamblea Legislativa, lo que según señalaron, podría generar un vicio en el procedimiento.
La decisión implica que el expediente quedará congelado hasta el 30 de abril inclusive, lo que en la práctica despeja la agenda legislativa y permite avanzar con otros proyectos que estaban bloqueados por la prioridad que otorga la vía rápida.
La suspensión abre un nuevo capítulo en la discusión sobre las jornadas 4-3, una propuesta que ha generado posiciones encontradas entre el sector empresarial, sindicatos y distintas fracciones legislativas, y que ahora quedará en pausa mientras se redefine su rumbo en el Congreso.










