Por tercera ocasión en apenas dos meses, la leyenda del baloncesto mundial, Michael Jordan, volvió a pisar suelo costarricense, consolidando una presencia cada vez más frecuente en el país durante el arranque de 2026.
El exastro de la NBA arribó este martes a las 8:30 a.m. al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría a bordo de su imponente jet privado personalizado.
Imágenes exclusivas cedidas a OPA por María José Sanabria captaron el momento exacto del aterrizaje, así como el movimiento en la terminal aérea, donde no pasó desapercibida la llegada del considerado por muchos como el mejor jugador en la historia del baloncesto.
Visita número tres en menos de 60 días
El seis veces campeón de la NBA y figura histórica de los Chicago Bulls suma tres entradas formales al país en menos de 60 días.
Su primera visita de este año se registró el 14 de enero, seguida de un segundo arribo el 21 de enero, apenas días después de haber salido del territorio nacional tras participar en un torneo de pesca deportiva en el Pacífico Central.
La recurrencia de sus viajes no parece casual. Aunque los detalles de su agenda se manejan con absoluta discreción, todo apunta a que Jordan estaría aprovechando la temporada alta de pesca deportiva, particularmente en la zona de Quepos, destino reconocido a nivel internacional por la abundancia de pez vela y marlin.
La pesca en altamar es una de las grandes pasiones del exjugador fuera de las canchas, actividad que ha practicado en distintos puntos del Caribe y Centroamérica.
La presencia constante de su aeronave en el principal aeropuerto del país despierta el interés de aficionados a la aviación y “spotters”, quienes siguen de cerca los movimientos de vuelos privados de alto perfil. Sin embargo, más allá de la curiosidad que genera su llegada, estas visitas reiteradas refuerzan la imagen de Costa Rica como un destino atractivo para figuras de élite mundial que buscan privacidad, seguridad y contacto con la naturaleza.
El vínculo de Jordan con el país no es nuevo, pero la frecuencia de sus viajes en este inicio de 2026 evidencia una relación cada vez más estrecha.
Su elección de Costa Rica como punto recurrente de descanso y recreación envía, además, una señal potente sobre el posicionamiento del país en el mapa internacional del turismo de lujo y experiencias exclusivas.
Por ahora, se desconoce cuánto tiempo permanecerá en territorio nacional. Lo cierto es que, una vez más, el “23” aterrizó en Costa Rica, confirmando que su idilio con el país sigue más vigente que nunca.










